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jueves, 28 de mayo de 2015

[Microrrelato] Errantes



Resultaba difícil determinar si el chico que le recibió tenía una estampa de seriedad o de melancolía. Quizás era un conjunto de ambas, pero bajo su traje y su actitud de profesionalidad, su mirada declaraba un indudable manifiesto con respecto a su trabajo. Probablemente le sacaba cuatro o cinco años... Aparentaba la edad habitual en la que te enfrentas al desengaño del funcionamiento real de las cosas.  Formar parte de una de las manos ejecutoras que hacen posible ese funcionamiento puede suponer un trago difícil de asumir. 

   Dicen que los médicos establecen un escudo para separar su trabajo de la implicación personal que puede desarrollar con un paciente. Evitar prudentemente cualquier lazo estrecho que los vincule emocionalmente. Trabajar en los recursos humanos de una ETT debía, a priori, exigir el mismo ejercicio. Barajear a diario los currículums vitae que, al fin y al cabo, no contienen otra cosa que las esperanzas depositadas por cientos de personas, sólo puede encallecer la moralidad. A este chico, sin duda, le faltaban aún kilómetros para desligarse de parte de esa moralidad. Kilómetros para afrontar con indiferencia todas las caras que van y vienen a diario. La cara de ese día es posible que tardara más tiempo en olvidarla.

—Buenos días Adrián, me llamo Mario Ortega, hablamos por teléfono ayer— dijo tendiéndole la mano.
—Buenos días Mario, encantado —dijo a su vez Adrián estrechándole la mano con firmeza.
—Oye, qué puntualidad, ¿eh?
—Por supuesto, es lo mínimo —añadió una mueca que reforzara el apretón de manos.
—Muy bien, pues acompáñame a una sala —dijo con una cordial sonrisa mientras apuntaba hacia una puerta del pasillo con la mano que sujetaba una carpeta y un bloc de notas—, por aquí. ¿No te importa que te tutee, no? —comentaba durante su avance— Yo es que lo prefiero en estos casos.
—En absoluto —contestó Adrián tratando de ofrecer una sonrisa sincera y equiparable a la de su entrevistador.

   La oficina no tenía ningún particular a destacar. Mismas paredes modulares, mismos falsos techos, misma luz blanca de fluorescente, misma moqueta gris, en esencia, teñida de un color corporativo que en ese momento no recordaba. En la sala de reuniones, una larga mesa y doce incómodas sillas acolchadas, albergaba un portátil conectado a un proyector apagado. El ambiente estaba cargado por el ir y venir de gente, y la ausencia de ventilación propia de dichos edificios.

—Siéntate, por favor —dijo Mario en un tono que trataba de emitir confianza. Una vez que Adrián tomó asiento en una de las sillas centrales, procedió a sentarse en frente—. Bien Adrián, te voy a contar un poco en qué consisten las funciones del puesto que queremos cubrir, así como las condiciones que tenemos pactadas con el cliente. Perdóname si voy muy rápido, pero tengo una reunión en quince minutos, de estas que salen imprevistas, ya sabes... —otra vez la sonrisa de complicidad previa a continuar con la exhibición de su competencia discursiva de alta velocidad—. Como te comenté por teléfono, somos una empresa especializada en outsourcing y consultoría y tenemos un pequeño grupo prestando servicios administrativos en IberServ. Ahora mismo necesitamos sustituir un perfil un poco específico; principalmente sería ocuparse de la documentación, el papeleo... —añadía gesticulando aburrimiento— Ah, y también hay una estantería de revistas y libros que la gente del departamento tecnológico consulta de vez en cuando. Habría que tenerlo todo un poco controlado, para agilizarles el trabajo y tal, así como realizar informes y ocuparse de alguna digitalización... —el discurso aparentaba originalidad, hasta parecería espontáneo a los ojos de quien no suele enfrentarse a la situación—. Sería un contrato por obra y servicio, ahora mismo no hay una duración determinada para el proyecto, pero de momento el cliente está contento con el trabajo del grupo y el servicio lo van a seguir necesitando indefinidamente —dijo alargando una pausa mientras consultaba los impresos que llevaba en su carpeta—. Bueno, como hemos visto en tu currículum, has tenido experiencia en muchos ámbitos. ¿Me podrías hacer un extracto para resumir tu experiencia en puestos similares? —miró al reloj por primera vez antes de devolverle la mirada.

—Eh, sí, claro. —contestó Adrián sintiendo que se encontraba en una posición más cómoda de la que el momento precisaba— Trabajé nueve meses como auxiliar administrativo en la Fundación CNIC, fundamentalmente suministrando información específica a investigadores, algo que veo que guarda mucha similitud con el puesto que me comentabas —pausó quizás en exceso— ¿Te puedo tutear, verdad?
—Sí, por supuesto —dijo obviando rápidamente la incomodidad del momento—. Veo que eres licenciado en filosofía, y más adelante hiciste un módulo de informática. Menudo cambio, ¿no? —aplicando un tono más estrecho y sincero.
—Sí... —su mirada volvía a enfrentarse, aburrida, a una pregunta recurrente—. Suelo decir que estudié lo que quería y elegí otra vía en la que profesionalizarme. Aunque no me quedé simplemente ahí...
—Efectivamente, veo que tienes mucha formación complementaria, mucha experiencia en distintos campos... Un perfil multidisciplinar, vaya —otra mirada al reloj delataba su impaciencia—.
—Eso es lo me gusta pensar... —dijo Adrián en un arrebato de sinceridad—.
—¿Sólo te gusta pensarlo? —empezaba a resultar molesto el abuso de la sonrisa, socarrona ya, sin duda—. Afírmalo sin más, hombre. Es difícil aprovechar tan bien el tiempo.
   La entrevista se vio interrumpida por el poco melodioso repiqueteo de unos nudillos contra la puerta. Sin espera de una respuesta, irrumpió en la sala un hombre bajo, prácticamente calvo a excepción de una nuca cana, llevando unas gafas de diseño con montura fina y la denotada intención de evidenciar que no eran válidas para todo tipo de carteras.
—Mario tenemos la reunión, ¿llevas lo que te pedí?
—Sí, lo tengo en mi portátil —se pausó mirando a Adrián, consciente de la pleitesía que habían adquirido las notas de su voz—. Ahora mismo estábamos terminando con la entrevista...
El hombre dirigió su mirada a Adrián, mientras sus facciones se tornaban en un gesto de fastidio. La puerta seguía abierta, dejando entrar el creciente bullicio de la oficina. Se volvió hacia Mario:
—¿Pero esto no estaba cerrado?
Mario debió cruzarse con la mueca perpleja de Adrián antes de contestar apurado.
—Aún faltaban por entrevistar a algunos seleccionados, y...
—Vale, vale —interrumpió nuevamente el recién llegado como algo habitual en su actitud—. Hacemos una cosa, vete a por el portátil y espérame en la sala. No sea que hoy les dé por ser puntuales —tornándose hacia a Adrián, pero manteniéndose cercano a la puerta—. Ya terminó yo con la entrevista.
—Eh, muy bien.
Mario se levantó y, en un arrebato de lucidez, puso fin al desinterés con el que estaba siendo tratado Adrián.
—Adrián, te presento a Miguel Ángel Viñas, es el director de área.
El tal Miguel Ángel se puso una máscara de hombre afable en cada paso que avanzaba, mientras Adrián, a su vez, se levantaba para saludarlo sin olvidar la reciente ausencia de escrúpulos.
—Encantado —dijo Adrián.
—Muy buenas —concedió el hombre durante el apretón de manos y se dirigió nuevamente a Mario, que se preparaba para irse—: Mario, quédate mejor. Continúa con la entrevista mientras echo un vistazo al currículum.
Sentándose en el asiento más cercano a la puerta, y presidiendo la mesa, el señor Viñas ojeaba rápidamente los papeles de Mario.
—Sí, claro —volviendo a ocupar su posición, Mario prosiguió dubitativo—: Me comentabas, Adrián, que ya habías trabajado como administrativo, ¿no es así?
—Sí, además de en la fundación CNIC, estuve realizando tareas prácticamente iguales a las que solicitáis en una empresa química en Alcobendas. En cuanto a aptitudes, domino todas las aplicaciones de ofimática, nivel alto en Excel, he usado software de gestión de proyectos...
—Muy bien, muy bien —volvió a interrumpir el director de área, tras haber manifestado gran variedad de gestos despectivos mientras leía el currículum y con la intención de zanjar el asunto—. Dinos, ¿qué es lo que puedes ofrecer por la empresa?

   Esa misma mañana mientras se dirigía a esa oficina ubicada en el otro lado de la ciudad, costeándose una vez más el transporte, Adrián había pactado consigo mismo un acuerdo sin ser plenamente consciente de ello. Lo había meditado demasiado en los últimos meses, el hastío había amasado por sí mismo un plan, como un sueño intermitente que le iba ahogando. Pero no fue hasta ese preciso instante, con esa maldita pregunta que había oído demasiadas veces, cuando la decisión fue clara, liberándole del peso creciente de su desazón. Aunque sardónica, se le dibujó una sonrisa.
—Dígame, ¿y qué es lo que la empresa puede ofrecerme a mí?
Seguramente poco acostumbrados a mediar en un tira y afloja, jefe y subordinado enmudecieron mientras sus labios se separaban tímidamente. Adrián prosiguió con una tranquilidad desafiante:
—¿Un contrato temporal de setecientos euros brutos al mes?, ¿una disimulada amenaza de que si no hago las horas que hagan falta, habrá muchos ahí fuera interesados en mi puesto?, ¿o quizás una absoluta desconsideración hacia mi persona, siempre y cuando disfruten de los beneficios de mi contratación?
Al señor Viñas le debió parecer divertida la pequeña muestra de dignidad, ya que anticipó una risita con tono de chanza antes de contestar.
—Con esa actitud, ya te digo que es difícil que encajes aquí.
—Si no le importa, me va a tratar de usted. Y con esta actitud lo único que he conseguido en la vida han sido trabajos plagados de abusos y humillación —esta vez el tono de Adrián iba cargado de algo más que de desafío.
—Bueno, la entrevista ha terminado. Te voy a tener que pedir que te vayas —dijo el señor Viñas levantándose e invitándole a salir con la mano.
—No, le pido a usted que se aparte de mi camino a la salida.
La perplejidad de Mario por la ruptura de la rutina, lo evidenciaba su silencio mientras seguía a Adrián con la mirada en su partida.

   Salió del metro para abrigarse, por fin, en el barrio. El mismo barrio que le vio crecer, parecía mirarle ahora con una premonitoria nostalgia. A pesar de su determinación, la tristeza lo embargó, y en lugar de dirigirse directamente a casa, caminó en dirección contraria. 

   En su reproductor de música, como por obra de una sincronización astral, sonaba La M.O.D.A[1]:

« [...] El camino no va dónde tú quieres llegar,
como Jack Kerouac, siempre contra el viento.
Aquí nunca es buen momento.»
   Caminó sin rumbo, ensimismándose con cada pequeño detalle que engloba la personalidad de ese concreto hábitat urbano. Las telarañas de cables y tuberías de gas que escalaban las fachadas de las distintas colonias, como testimonio de su edad, parecían completamente nuevas a sus ojos.
   «¿Cuando habían cerrado esa panadería?» pensó al toparse con el local vacío en ese cruce de la calle Maqueda, el mismo en el que años atrás compraba globos de agua para jugar en el parque hasta el atardecer en los veranos de su niñez. Otra generación de chavales, 10 años más joven que él ahora, frecuentaban ahora el parque y los portales en menor número. Algunos parecen esperar su momento entre porros, cerveza y fútbol. El estudio les parecía inútil, y la construcción dejó de darles cobijo hace años. Viven esperando a que pase algo… «¿Qué será del barrio, qué será de ellos?, ¿qué será de todos nosotros cuando descubran que nada va a pasar?».
   Casi le parecía egoísta la decisión que había tomado. Su padre le abrazó fuerte, su madre no hizo ningún esfuerzo por evitar que las lágrimas cayeran. Los amigos perennes apostaron por el “hasta pronto” para ignorar a sus fantasmas.
   Partiendo hacia el aeropuerto, una última mirada. Se prometió volver, siempre y cuando las personas volvieran a importar.
   «Adiós. Espero que algún día vuelva a haber sitio para nosotros» , se dijo para sus adentros. En su reproductor sonaba "Ready to start"[2] de Arcade Fire.

   ¿Estamos listos para empezar de nuevo?



[1] La Maravillosa Orquesta del Alcohol. “Nómadas” ¿Quién nos va a salvar? Mús Records, 2013.
[2] Arcade Fire. “Ready to start”. The Suburbs. Mercury Records, 2010

miércoles, 23 de mayo de 2012

[HATE] El año que vivimos recortadamente (Parte 1)

¿Ha pasado un año? ¿De verdad? ¿Estáis seguros?

Sí. Que sí. Parece que sí. Cuan efímeros son 365 días, querido Sancho, y la de acontecimientos que pueden asaltarnos en ese periodo de tiempo, sin que el ritmo natural de las cosas cambie lo más mínimo.

Diría, más bien, que desde que un puñado de personas decidieron acampar en la Puerta de Sol el 15 de mayo de 2011, el ritmo natural de los acontecimiento ha puesto la quinta y nos ha atropellado a todos. Qué bonito fue, qué bonito continuó, y qué bonito sigue siendo el espíritu de este movimiento. Pero hago un corte drástico-reflexivo: ¿Realmente es "bonito" el adjetivo que debe llevar de la mano el 15M? ¿Para qué ha servido este intermitente año?

Cambio drástico-argumentativo: Llama loco a esta vuestra merced, Sancho, cuanto te diga que hace más de un año que vengo escuchando la COPE cada mañana, lo que me ha servido para rememorar todo lo que ha ocurrido de un 15 de mayo a otro. Y menudo año, amigo Sancho. Siéntate, y agudiza tu oído para oír este relato en primera persona:

Un alarde de vagueza y masoquismo. Así definiría los primeros minutos de mis mañanas de este último año y pico, en los que he estado a punto de degustar mi propia bilis fruto de la indignación. Han sido fases: empezó con impotencia y rabia, siguió con etapas de profundas carcajadas ante el disparate y últimamente he iniciado una fase de aceptación en la que ya me resbala habitualmente las memeces que llegan a través de la 999 KHz onda media.

Todo comenzó con aquel bombazo informativo: "El equipo de Carrusel Deportivo planta a la Cadena SER y se pasa a la COPE". Mi padre, un interesado del fútbol, cosa que sólo comparto en en su justa medida, cambió entonces la sintonización de la radio del baño. Una radio vieja, nada de presintonías. Cuál fue mi sorpresa al día siguiente, cuando acudo a mi visita rutinaria al baño para empezar el día y la cabecera, publicidad y voces habituales habían cambiado. No sólo había cambiado eso. Había cambiado el tono, el contenido y la supuesta objetividad periodística. Por aquel entonces, el discurso se centraba en descalificar al gobierno socialista y en pedir la dimisión de Zapatero.


Al día siguiente, la ruedecita de la radio, que no estaba habituada a cambios para no perder la calidad de recepción, fue objeto de la anarquía por mi parte. Me dediqué a buscar algo que me apeteciera. No me interesaba la SER, no me llamaba la atención Onda Cero, y no me atrevía a caer en los programas positivistas "humorísticos" de Europa FM o Cadena Dial. Tampoco quebranté mi norma de "los 40, jamás de los jamases". Por tanto, el resto de la semana estuve escuchando Radio 3.

Sin embargo, tras el fin de semana, la COPE volvió a mí, como las moscas a la mierda. Vuelvo al principio: llamemosle vagueza, vangancia o dejadez el no querer mantener una eterna lucha con mi padre por la radio, pero me pareció un experimento curioso tomar el rol de ese tipo de oyentes, esa España profunda susceptible de ser manipulada. Sabía que sería doloroso en cierta medida. No tanto como atarme al estilo de La Naranja Mecánica y ponerme varias horas a ver Intereconomía, pero repercusiones a mis ánimos, iba a haber.

Finales del 2010. Sí, la cosa se planteaba curiosa. Crisis, fin de legislatura... Pero nadie me había preparado para todo lo que iba a acontecer. Ha sido duro, lo reconozco. Mañanas en los que levantas la voz fruto del más profundo malestar e indignación por los rebuznos hirientes y malsonantes que se soltaban indiscriminadamente en esta emisora. En este año he escuchado faltas de todo tipo, comentarios personales manipuladores a cada titular del día y tergiversaciones manipuladoras.

15 de mayo de 2011: indiferencia y descalificación. Mofas del tipo: "estos niñatos lo que tienen que hacer es buscarse un trabajo" o "habría que lavar la puerta del Sol, así algún perroflauta aprende a ducharse". Después de la brutalidad en Barcelona, la cosa se puso más seria: "radicales de la izquierda más dura controlan el 15M y promueven la violencia sin control". El tono general antes de las elecciones: "Izquierda Unida y otros estalinistas mueven los hilos del 15M". El tono desde que Mariano gobierna : "el 15M es una herramienta más de la oposición socialista, al igual que los sindicatos". De órdago, vaya. Pero dejemos el 15M a un lado, para la segunda entrega de este post, y sigamos los acontecimientos cronológicamente.

El verano se acercaba, y ya se publicitaba el evento más importante de la historia de España. La razón de nuestra existencia y la del ornitorrinco: las magníficas JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD. A priori, el nombre me hacía pensar en un festival abierto con música, eventos culturales y actividades de todo tipo en Madrid. Pero no, eso no sería propio de ponerse en la COPE. Todo cobraba sentido: Madrid se preparaba para recibir a el Papichulo Benedicto y su horda de belivers. El especial informativo para las JMJ, por supuesto, no tenía precedente en la trayectoria de los especiales en el ámbito de las retransmisiones sectarias en directo. Hubo especial hincapié en justificar todos y cada uno de los euros empleados en la construcción de altares, despliegue de policía y personal sanitario, comida tirada de precio o servicios especiales de transporte público. Y no sólo los euros; pretendieron hacer justificaciones morales de lo que era la "buena juventud". No les salió demasiado bien, teniendo en cuenta la panda de extremistas que deambulaban por toda España con las camisetitas JMJ que les regalamos. Porque sí, amigos, aunque no lo dijo la COPE, un gran porcentaje de los supuesto adoradores de Ratzinger (curiosamente le adoran a él por encima de su fé o de Jesús), ni siquiera pisó Madrid. Se dedicaron a hacer turismo barato por toda España. Como el curioso caso de unos cristianitos voyeurs, que se dedicaban a mirar tetas en playas nudistas.
Por supuesto, desde el punto de vista de la radio preferida por la casta con caspa, las JMJ fueron un éxito y un privilegio para España.

Elecciones anticipadas: 20N. Entre el aniversario de la muerte de Franco y la victoria del PP, los bukakes y las orgías camparon a sus anchas en las redacciones de la COPE. Llegaba el cambio. El 21 de noviembre, España era una España mejor. Super Mariano nos iba a sacar a todos de la crisis. Cientos de gentiles y buenos españoles se agolpaban a las puerta de Génova para recibir un empleo de al menos 1.500 € al mes, para poder seguir pagando las casas del banco, los coches del banco, la tele 3D de 60'' del banco... En fin, optimismo. Esa es la idea que nuestros "coperos" querían instaurar en las mentes de los que les escuchaban. "No va a ser fácil, pero lo que hay que hacer como buenos españoles es apretarse el cinturón y aguantar, porque quejarse no va a servir de nada y sólo va a contribuir a empeorar la imagen de España". Traducción: "Joderos, que vais a pagar vosotros, y joderos en silencio para que toda Europa vea lo imbéciles que sois".

Qué bonita es la Navidad, sobretodo en un comedor social. Mientras tanto Rodrigo Rato se hacía manolas con billetes de 500 €, y Urdangarín usaba mondadientes de plata en Washington con un puesto de trabajo que no desempeñaba. Pero eso aún no lo sabíamos, no querían que lo supieramos, y lo que es peor, pensamos que era mejor no saberlo.

Recortando. Ba Da Bum Tsss! ¿Pero..? ¿No iban a mejorar las cosas con el PP? ¿Porque me quitan más de IRPF? ¿Por qué la universidad de mi hijo vale el doble? ¿Por qué debo pasar miedo porque me despidan para contratar a un chaval joven por la mitad? ¿Por qué sube tanto el transporte público y la gasolina? ¿Por qué me estoy viendo obligado a llevar a mi hijo a un colegio privado o concertado? ¿Por qué hay un trato tan pésimo en la sanidad pública? ¿En qué ayuda a mi situación económica que se nacionalice la fiesta del toro, se prohiba el aborto o se inicien campañas en contra de los homosexuales?
La frase tópica: disfruten de lo votado. Pero es que ni eso, la realidad es: disfruten de las mentiras que se han tragado. Por supuesto, ha habido un cambio en España. Un paso hacia atrás, y un salto global hacia el feudalismo del siglo XXI.

15 de mayo de 2012... [Próximamente en la parte 2]

martes, 11 de octubre de 2011

[HATE] Las cosas están mejorando

Me atrevo, sin duda alguna, a afirmar que las cosas están mejorando. Ahora mismo podemos encontrar ofertas de trabajo con características similares a las que había antes de la crisis. Tengo grandes esperanzas para este país.

¡Bienaventurados mis lectores inexistentes, la fé ha vuelto a mí!

He aquí el motivo de mi revelación cósmica:

Karnaugh S.L., próxima a su apertura, busca un perfil contemporáneo de diseñador generalista y multidisciplinar. Se requiere compromiso total con la formación continua self-guided 100% update 360º en TIC. Personalidad proactiva, devoción al trabajo, motivación por objetivos, responsabilidad creciente paralela a la recompensa, cultura del esfuerzo.
  • Máster o doctorado en informática y bellas artes. Se valorarán equivalencias.
  • Dominio certificado oficialmente en inglés, francés, español y catalán.
  • Imprescindible títulos oficiales del ministerio de educación. No se admiten títulos de formación no reglada.
  • Book con trabajos en web y videojuegos, publicados en web realizada por el candidato.
  • Mínimo 5 años de experiencia demostrable mediante documentos oficiales. Abstenerse 'freelance'.
  • Habilidad demostrable en trabajos gráficos 2D y 3D.
  • Informática. Dominio certificado de los programas:
    Photoshop, Flash, Dreamweaver, Illustrator e Indesign CS5. 3DStudio MAX 2010. Autocad 2010. Maya. Z-brush. ToonBoom.
  • Lenguajes de programación:
    C++, Java, Javascript, Actionscript, PHP, MySQL.

Contrato mercantil. Plus de independencia y capacidad de autoorganización. Retribución mínima mensual bruta de 890 euros + Incentivos.


 Es maravilloso. Menudo chollazo. Había pensado en omitir el nombre de la empresa, pero como han tenido la suficiente vergüenza como para retirar la oferta de trabajo de la fuente (http://www.stratos-ad.com/index.php?section=2), ahí les dejo la buena fama que seguro se van a labrar. Les deseo lo mejor, ya que están a punto de empezar. Los españoles, siempre estaremos agradecidos.

Yo personalmente les pediría más. La carrera de medicina con acreditación de al menos 100 intervenciones quirúrjicas, haber participado en algún proyecto de la NASA, del MIT y del CERN, haber sido voluntario en labores humanitarias durante al menos 4 años, 120-60-90 si eres mujer y una polla de 21 cm. si eres hombre. Y por supuesto, ser capaz de resolver el cubo de Rubik en menos de 2 minutos mientras completas un Sudoku.

Nota: Al parecer la oferta salió en 2010, y ya ha sido objeto de mofas e indignación.

ANEXO (07/11/2011): Una nueva oferta. Esta sí que es actual.  http://www.laboris.net/OfertaVisualizar.aspx?id=1808772&origenvisita=237 





martes, 28 de diciembre de 2010

HATE: La inocentada de 2011, la burbuja energética

28 de diciembre. Día de los inocentes.

Qué inocentes que somos sin duda. En Francia ya se habrían quemado tantos contenedores y coches que habrían una nueva nube negra sobre Europa tan grande como la del volcán islandés. Pero aquí nos lo tomamos todo a broma, y más el día de los inocentes. Como todo es una gran broma, hablaré en clave de humor. Humor acidillo del que me gusta. Acumulación de "hates" por cierto...


BIENVENIDOS A SPANISH TELE-SHOPING


¿Todavía con la resaca de la burbuja inmobiliaria?


¿Harto de pensar que la crisis sólo durará unos meses más?


¡Ya está aquí LA BURBUJA ENERGÉTICA!


Si creia que lo había visto todo en estafas y pelotazos, es que no conoce al empresario español. ¿Energías renovables a bajo coste líderes en España? Olvídese de ello, ¿por qué producir energía limpia y barata pudiendo sacar tajada del poco petróleo que queda vendiéndolo a precio de oro?


La elaboración de la BURBUJA ENÉRGETICA es muy simple, nos deshacemos de nuestras desgastadas inmobiliarias e invertimos en producción energética. Eliminamos de una vez por todas la minería del carbón. Esperamos a que se adquieran productos tecnológicos, electrodomésticos y coches alto consumo eléctrico. Vendemos la moto con el cuento de la energía verde, mientras frenamos el desarrollo de energías sostenibles por parte de pequeñas y medianas empresas. Y zasca, con la premisa de la crisis, subimos un 10% la luz y un 5% el gas. Siéntate a ver cómo sube el petróleo hasta que la situación sea insostenible. Coge el dinero y huye. Después siempre podrás construir una fábrica en Vietnam, que los chinos empiezan a pedir sueldos dignos y esas chorradas.

Si es uno de los primeros 40 millones en llamar, le incluimos el extra "sube el transporte". Usando como premisa la subida de la luz Cercanías sube el 3%, a ver si Renfe consigue pagar el inútil AVE antes de privatizarse al completo.


Todo esto por sólo 500 € más al año en previsión de alza.

Ha oído bien 500 € al año, ¡sólo para empezar!

¡No lo dude, apueste por el estado del bienestar español!


Gracias por su atención.

viernes, 3 de diciembre de 2010

HATE: ¿Por qué estamos como estamos?


Expliquemos la situación de España con un sencillo planteamiento:


Problema
: La productividad no es suficiente para hacer crecer a la empresa y obtener mayores beneficios. Se destina X dinero para paliar la problemática que afecta a la empresa.

  • Solución del empresario A (alemán): Invierte a largo plazo en equipamientos que aumentan la productividad. En X1 tiempo las vacas flacas aprietan, se realizan reuniones de grupo con los trabajadores para aprovechar el máximo potencial humano. En X2 tiempo, con las mejoras actualizadas, mejora sus beneficios, los de la empresa y los de sus trabajadores. La productividad se asegura positiva a largo plazo.





  • Solución del empresario B (español): Manda a RR.HH. hacer 5 contratos temporales de mierda más, a poder ser, becarios. Pasa de adquirir nuevos equipamientos, argumentando que el coste sería muy elevado. Se compra un Mercedes fabricado en la entidad del empresario A. La productividad aumenta a medio/corto plazo.