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miércoles, 14 de octubre de 2015

[LOVE] Ready Player One: Insert Coin


STAGE 1 - UNREAL HYPE

"Léete esto, te va a encantar", decían los que me han identificado como un alma friki, no sin cierto grado de complicidad. Ready Player One de Ernest Cline, 2011. "Es una novela distópica que va de un videojuego y de referencias a los 80". Qué prometedor, pensé, investiguemos.

Ready Player One, año 2044, el mundo se va a la mierda. Se han agotado los combustibles fósiles y la gran mayoría de la humanidad está al borde de la mendicidad. La vía de escape es un videojuego de realidad virtual aumentada en línea, llamado Oasis, en la que la gente invierte gran parte de su tiempo, evitando enfrentarse al futuro incierto del triste y desgastado mundo real. Millones de personas juegan, conversan, compran objetos reales y virtuales y tienen relaciones y sexo cibernético en mundos artificiales idílicos. ¿El límite? La imaginación. Tu avatar en Oasis puede ser la forma humanoide que decidas, un guerrero medieval, un mago, un piloto espacial, un troll, un dinosaurio antropomórfico, un Alien...

Si bien ya contamos con suficientes elementos para considerar el estar tratando con una obra denominada friki, estaremos errando. Partiendo de esta antesala, parecemos estar ante otra novela de ciencia ficción, género que a menudo es etiquetado equivocadamente (en este caso) como "friki". ¿Qué es lo que convierte a Ready Player One en algo atípico, algo que pueda enfocarse en un género propio? Pues bien, el elemento de partida sería el personaje creador de Oasis (James Halliday), uno de los mejores programadores de la historia, que creció y desarrollo su afición por los videojuegos en los años 80, época que le marcó y de la que siempre se declaró fan hasta la obsesión, evidenciándolo en Oasis, con multitud de referencias culturales de la época. El detonante de la historia es la muerte de Halliday, ya que difunde públicamente su testamento en un vídeo en el que afirma que se entregará su fortuna, la dirección de su empresa y el futuro de Oasis a aquel que descubra un huevo de pascua oculto en el mundo virtual. Para hacerse con el huevo habrá que encontrar 3 llaves y 3 puertas secretas con desafíos programados por él, para que sólo los más dignos seguidores de la cultura de los 80, puedan cruzarlas. Cuatro años después, cuando la histeria provocada por el testamento de Halliday y la "cacería del huevo" empezaban a apagarse, un joven desconocido se hace con la primera llave...



Con esta segunda premisa de mi breve sinopsis, uno puede hacerse una idea más aproximada de lo que nos podemos encontrar, pero es que Ready Player One está literalmente cargada de videojuegos, consola y ordenadores clásicos, de películas, de series de televisión y de música, de mucha música. Y aunque pueda parecer un perfecto reflejo de los Estados Unidos ochenteros, usado como escenario y ambientación dentro una obra que pudiera recordarnos a Tron o a Matrix, lo cierto es que no es más que una selección subjetiva del autor (achacado al creador del mundo virtual Oasis). ¿Pero es justo llamar "friki" a los 80? ¿Son los 80 lo único que encauza esta obra? La respuesta, desde mi humilde opinión, es no. Cierto es que en los 80 surgieron grandes referentes de la fantasía y la ciencia ficción tan fuertemente vinculados a lo "friki"/"nerd", y es, quizás, "nerd" el término que mejor representa a la figura del creador y/o jugador de videojuegos, ¿pero vender esta obra como la novela friki por antonomasia? Definitivamente, no creo que sea apropiado.

Hay dos puntos de vista que me chocan con esta forma de conceptualizar la novela. Por un lado, y ya lo he comentado otra veces, el término "friki" que se ha usado demasiado de forma peyorativa, ya no puede atribuirse a un conjunto aislado de individuos, y en este caso concreto no puede atribuirse al conjunto de referencias que nutren el libro. Estamos hablando de cine, videojuegos, música, televisión, y ni una época concreta (que no es exclusiva de los 80, aunque así se venda), ni una criba de personas, otorgan unilateralmente la etiqueta "friki" a esta novela. Son referencias a la cultura pop estadounidense tan implantada y aceptada globalmente en nuestro imperante sistema capitalista, que estamos hablando de generalidades. Es imposible que nadie mayor de 20 años pueda eludir todas las referencias que Cline menciona en su obra. Que alguien no haya jugado a uno de los clásicos que se mencionan, no le impide seguir el hilo de la historia, ni le incapacita para entenderlo. De hecho, el autor hace muchos esfuerzos por masticar en exceso todas las alusiones que cuela en cada capítulo.


Por otro lado, hay un mundo que está radicalmente cercenado de la concepción de "friki" en su totalidad, y es el del cómic. No existen referencias directas a cómics ni novelas gráficas. Todo ese "subgénero friki" trasluce de forma testimonial en un segundo o tercer plano. Desde mi apreciación personal, ya que has creado un mundo en el que tu avatar de Gandalf puede enfrentarse a los cylons de Battlestar Galactica montado en la nave espacial de Firefly mientras saltas montado en la furgoneta del Equipo A disparando al agente Smith de Matrix las bolas de fuego de Super Mario, ¿qué costaba incluir a Hulk machacándole el cráneo a Goku? No lo sé. Creo que todos los mal conceptualizados como frikis, hemos imaginado algo así como "un todo por el todo" de nuestros mundos de fantasía. Un multiverso total. Una fusión global de géneros y universos de ficción. El refrito definitivo.



Y es que eso, a fin de cuentas, lo que viene a ser Ready Player One: la obra cumbre del género de refritos de la cultura pop. O lo sería, si hubiera abarcado a los cómics y fuera capaz de concebir algo que fuera más allá de lo estrictamente norteamericano/británico. Esa es otra espinita que me ha clavado este autor americano: la tendencia única y absoluta a lo anglosajón, a excepción de un puñado de referencias al anime/manga japonés que han tenido éxito en los Estados Unidos. No me quiero engañar, ¿qué ha podido ofrecer el resto del mundo ante el gigante cultural del siglo XX, el vencedor de la Segunda Guerra Mundial que se ha colado inexorablemente en todos los rincones de nuestros hogares a través de la televisión, el equipo de música y la pantalla de nuestros ordenadores? Muchísimas obras, sin duda, pero carentes de la difusión planetaria con la que USA ha monopolizado la ficción y la forma de concebirla. Sólo las que los filtros del buen hacer del Tío Sam, han permitido. El videojuego japonés, Tintín, Bola de Dragón, ¿Asterix quizá?, grupos alemanes cantando en inglés y pocos ejemplos más, habrían conseguido calar con un éxito similar, y por lo general, con limitaciones geográficas. Sin entrar en el mundo de la literatura (menos mal, aquí sí se puede alcanzar la "universalidad"), no existen películas, grupos de música, videojuegos o cómics de los países de segunda y tercera fila capaces de formar parte del imaginario colectivo humano.

Pero esto no puede ser una crítica firme al libro, porque requeriría renunciar a toda la ficción que nos ha alimentado la psique durante toda nuestra vida y de la que tenemos dependencia. La cultura pop anglosajona forma parte de nuestra cultura global con un reminiscente de su victoria sobre todos los demás. Y todas estas películas, series, videojuegos, música y cómics son nuestro "Oasis" particular, la respuesta retroalimentada de un sistema que, cuando es comprendido a una mínima escala, asquea y crea repulsa como individuo insignificante y prescindible del mismo. Y Ready Player One, no deja de ser más que otra chuchería que trata de suplir la voracidad de nuestras desalentada existencia, pero no por ello rechazamos entrar al juego y disfrutarlo.

Carpe diem. Eso es lo que nos queda.




lunes, 30 de mayo de 2011

[LISTLESS] Vidas cruzadas, no secantes

La función aleatoria del Spotify eligió a Dylan, eligió Hurricane. En un paso estaba en un parque, y al siguiente en otro totalmente diferente. Nada de low cost, la música es la vía más barata para viajar. Un perro pequeño, algún cruce entre chucho y Fox Terrier, soltaba un zurullo digno de un Dogo alemán, mientras un niño se reía. Ese tipo de risa que justifica el silencio absoluto que se intenta con toda voluntad cuando uno está en un baño público.

 

Here comes the story of the Hurricane,
The man the authorities came to blame
For somethin' that he never done.
Put in a prison cell, but one time he could-a been
The champion of the world.



Me cruzaba por delante una familia musulmana. Un hombre con un parecido asombroso a Ahmadineyad, una mujer con respetuoso velo, y una niña de unos diez años. El hombre tapó el rostro de la niña mientras seguían caminando. No entendía nada, hasta que ví a la joven pareja que se daba el lote sobre el césped, justo enfrente.

If you're black you might as well not show up on the street
'Less you wanna draw the heat. 

 

Olvidaba que yo también llevaba perro (perra para más exactitud), hasta que gruñó a otro can de otra viandante canina. Leve tirón corrector y marcha al frente. Qué curioso, ¿y si tuvieramos nosotros una correa que nos pegara un tirón cuando eligiéramos el camino equivocado? Qué bonito y qué triste sería todo. Pero, ¿y si la correa nos condujera hacia el mal camino? Tampoco habría que hacer grandes esfuerzos para imaginar esa realidad. Abre los ojos.

Four in the mornin' and they haul Rubin in,
Take him to the hospital and they bring him upstairs.
The wounded man looks up through his one dyin' eye
Says, "Wha'd you bring him in here for? He ain't the guy!"


Me cruzo con gente que intenta pasar tan desapercibida como yo. Gente que habla idiomas que no podría adivinar. Gente bebiendo cerveza un lunes al atardecer, posiblemente despertando en una vida nocturna. Y con farolas. Me cruzo con farolas. No dejes de creer.

 

Cops said,  "A poor boy like you could use a break
We got you for the motel job and we're talkin' to your friend Bello
Now you don't wanta have to go back to jail, be a nice fellow.
You'll be doin' society a favor.
That sonofabitch is brave and gettin' braver.
We want to put his ass in stir
We want to pin this triple murder on him
He ain't no Gentleman Jim."



Cada vida es un universo, y en un pequeño espacio se pueden congregar varios universos. ¿La canción? Carente de sentido en el contexto. Pero ahí estaba, como banda sonora del momento. Uno de tantos. Un mundo desde mi universo.

 

That's the story of the Hurricane,
But it won't be over till they clear his name
And give him back the time he's done.
Put in a prison cell, but one time he could-a been
The champion of the world.



La siguiente canción fue Anarchy in the UK de Sex Pistols. Pensaba en Barcelona, en París, en Sol, en las asambleas. Y en todos los que lo desacreditan. En el nuevo parque sólo había lugar para el odio.