miércoles, 10 de noviembre de 2010

HATE: El pedante tecnológico

Pedante.
(Del it. pedante). 1. adj. Dicho de una persona: Engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad. U. t. c. s. 2. m. desus. Maestro que enseñaba a los niños la gramática yendo a las casas.

(Diccionario de la Lengua Española - RAE)



Buenos días lectores inexistentes,

Pensaba añadir esta entrada como una parte del segundo volumen de "Inquietudes", pero era demasiado extensa. Tres hechos:
  • El anterior fin de semana fui al cine a ver "La Red Social" de David Fincher.
  • Hace poco estuve en un seminario sobre libros digitales, y me tocó sentarme detrás de un pánfilo que mostraba su arsenal tecnológico: iPad, Blackberry y cámara digital Nikon.
  • A los 10 minutos de emisión de la serie 'Hispania', ya recibía críticas por parte de cierto colectivo del que hablaré más adelante.

Tres hechos que me han acontecido durante estos últimos días y que me han conducido a la reflexión sobre una figura omnipresente de nuestros tiempos: el pedante.

La ostentación y el presumir vienen de fábrica en nuestros genes con la finalidad natural de llegar a la cópula entre los mejores individuos. El más fuerte, chinga; el débil, muere. Pero desde los albores de la humanidad y con la primeras muestras de raciocinio, la ostentación se corrompe para obtener de ella no sólo la procreación, sino la admiración y la aceptación social. Joyas, oro, posesiones, honor, poder... En principio es algo material, o un hecho irrefutable, pero el conocimiento y la sabiduría se convierten también en objeto de ostentación. El pedante nace aquí como alardeador de una falsa (o no tan notable) sabiduría.
Los siglos pasan, y los pedantes y los prepotentes pasan a ser un elemento más del entramado social.

Y llegamos a nuestros días. Y en esta sociedad de la información en la que vivimos nace el pedante tecnológico o pedante digital. En realidad el pedante digital sólo se ajusta al perfil de un pedante en la red (es decir, el que es pedante en su blog o Twitter, por ejemplo, como podría ser mi caso, xD).
No, yo me refiero al pedante tecnológico, cuyo ámbito se aplica a la vida real. El pedante tecnológico no ve la tecnología como algo natural, como lo veo yo que, por mi edad, he crecido con ello. Verá el hardware como un elemento material de ostentación y su dominio en el software lo tratará como una competencia profesional que alimenta su ego. Sin duda deben de ser de las personas más creidas y ególatras.
He aquí el personajillo que vi en el seminario: como dije antes, con su despliegue de artefactos carísimos, comentando en Twitter todo lo que veía, y disparando fotos de vez en cuando. Continuamente navegando de izquierda a derecha en el menú de su iPad, sin prestar a penas atención a las ponencias. Él estaría hinchado de orgullo, pero a mi me parecía tremendamente patético.



Más triste aún, pensé después, es que hay muchos especímenes de este tipo. No habló de "geeks". Los "geeks" sólo son frikis informáticos. Si dicen que son especialistas en algo, es que lo son. Mi lema es ten siempre un geek a tu lado (a poder ser varios: uno de redes, otro de sistemas operativos, otro de impresoras...)".
El problema radica en esos viejos empresario y empleados reticentes a las nuevas tecnologías, porque provocan que esta gente se crea especial por saber usar el paquete de Office, y manejarse en Internet. Lo que es más grave, es que se considera como una competencia profesional lo que muchos desarrollamos sólamente con el ocio. Como siempre, los perjudicados somos los jóvenes, ya que lo que para algunos es una competencia profesional, para nosotros es de obligado conocimiento.



De ahí que películas como La Red Social sean aclamadas por estos pedantes de edad media, que miran por encima del hombro tanto al que no sabe usar redes sociales en su iPhone o Blackberry, como a aquello más jóvenes por su creída experiencia. La Red Social me pareció una buena película pero continuamente veo críticas del tipo "La revolución cinematográfica del siglo" o "Un retrato de nuestra historia más reciente". Entiendo que al que acabe de entrar contacto con Facebook le parezca una revolución mágica y llegué a encontrar fascinante la película, pero relajémonos, no es para tanto. En cuanto a lo del retrato social, pues mire usted, si alguien se identifica con lo visto, apaga y vámonos. Yo no veo a asiáticas promiscuas chupandole el rabo a ningún informático. En todo caso, la película se puede relacionar con el retrato del emprendedor de comienzos del siglo XXI. Y, es verdad, los pelotazos de millones de divisas están en Internet y en las nuevas tecnologías, y no dudo de que algunas mentes brillantes sean "las nuevas glorias del Rock'n'Roll" con su propias 'grupis' chupa-sangre, pero de ahí a que exista una cultura en torno a ello, hay un largo camino. Si alguien quiere ver un retrato social de nuestro tiempo más aproximado a la realidad, que vea Babel de Alejandro González Iñárritu.

Volviendo al pedante y abordando el último suceso que quiero reseñar, tendríamos que llegar a la conclusión de que el engreído y el pedante se han perfeccionado con las nuevas tecnologías. La puesta de ideas en común, hace que las opiniones sean públicas, y a menudo son tomadas por gente que cree tener unos ideales, cuando sólo se adapta a las premisas de la comunidad a la que quiere pertenecer. Me explico: Navegaba el menda por Twitter mientras en la tele estrenaban la serie de Antena 3, Hispania (la cuál no profundizo en analizar, me limito a decir que es una serie correcta); cuando tras a penas quince minutos de emisión, empezaban a aparecer comentarios despectivos o chistes "ingeniosos" contra la serie. Desde anónimos, pasando por twitters vinculados al sector 'progre', hasta personajes conocidos como Miki Nadal o Chino (el cantante de Supersubmarina). El comentario de este último resume la idea en general: "Qué asco da Hispania, menos mal que enciendo poco la tele". ¿Cómo se puede criticar algo que ni has visto? ¿No será que dicen lo que se espera que digan de ellos? Lo que ocurre aquí es la asociación de ideas para la formación de comunidades pedantes. Esta en concreto tiene una difícil definición, pero me atrevo: "Comunidad progre-indie-alternativa-tirandopalaizquierda". Y es que parece haber una preconcepción de que el que defiende las ideas más propias de la izquierda resulta ser un ilustrado o un culto. Aquí caen muchos pedantes sin ideales e ideas propios. Y se retroalimenta con otras especies urbanas. Desde esa prepotencia de "yo veo series en versión original subtitulada, y por tanto, soy mejor que las masas que ven lo que les echen por la tele", mal vamos. Es muy dada en toda esa comunidad "indie" de música alternativa esa actitud de hacerce el especial, el culto, el diferente...

Para adolescentes con crisis de identidad está bien, pero para el resto... No seais pedantes, ir más allá...

P.D: Añado una canción que dedico a todos los pedantes (a los tecnológicos y a todos los ostentosos en general).

Lori Meyers – Enhorabuena Eres El Que Tiene Más (Enlace Spotify)

miércoles, 27 de octubre de 2010

HATE: 200 € para presentarse a una oposición

Me voy a tomar la libertad de difundir un poquito más este dato que hoy me trae escandalizado.

Ayer veía en un boletín del foro IWETEL sobre bibliotecas y documentación el siguiente mensaje:

¡Hola!

Estoy suscrita al servicio de alertas sobre empleo público que ofrece la
Generalitat Valenciana, de modo que recibo cada día en mi correo
electrónico la convocatoria de oposiciones para personal de bibliotecas,
al menos en el ámbito de la Comunitat Valenciana.

Pues bien, en todas las bases de oposiciones para personal de
bibliotecas en municipios valencianos se establecen tasas de 200 euros
para poder presentarse al examen. El link adjunto al final de este
mensaje es sólo un ejemplo.

Es cierto que normalmente sólo se oferta una plaza y que las
posibilidades para acceder a ella son remotas, pero tan sólo quisiera
poder hacer el examen, ver cómo es, cómo se plantea, cómo me defiendo,
etc. Sin embargo, debido al elevado coste de la prueba me es imposible
intentarlo.

¿Se repite esta situación en el resto de comunidades autónomas? ¿Qué se
puede hacer al respecto? ¿Pueden actuar los colegios oficiales?

Un saludo,

XXXXX XXXXXXXXXXX


200 euros para las tasas de un examen de oposición. Dicho así es que parece un maldito chiste. Pero no lo es, aquí podeis verlo:

http://www.gva.es/portal/page/portal/inicio/atencion_ciudadano/buscadores/busc_empleo_publico/detalle_oposiciones?id_emp=56491


Como habrán adivinado, no es el precio usual para las tasas de este tipo de plazas (de ninguna, si me apuran). En general, para las plazas de auxiliares, los derechos de examen suelen costar entre 10 y 14 euros; y para las de ayudante, entre 14 y 20 €.

Es curioso como hace cosa de 6 meses mostré en este blog mi malestar por el precio de las tasas de examen de la Universidad Autónoma de Madrid, que rozaba los 25 euros, y me pareció aprovecharse de la crisis para sacar tajada (porque recordemos que el número de opositores se ha visto enormemente incrementado).

Pero comparado con lo de Valencia, eso era un juego de niños. Sinceramente parece un anuncio de concurso cutre de Telecinco:

"Una plaza de biblioteca... 200 euros... Sólo puede quedar uno. GRAN ENCHUFADO 263, MUY PRONTO."

Creo que ya empiezo a oler el tufo desde el tribunal de valoración de dicha oposición. Mágicamente sólo se presentará una persona, ¡qué curioso!

En fin otra más para el sector bibliotecario, que sin un colegio profesional que le defienda, seguirá viendo como esta profesión es zarandeada impunemente por las administraciones.

miércoles, 20 de octubre de 2010

LOVE: Canción de Hielo y Fuego

"Winter is coming" - Lord Eddard Stark

¿Qué es una novela río? Solucioné mi duda en Internet, tras leer en el dorso de la cubierta de Canción de Hielo y Fuego 3: Tormenta de Espadas: "La novela río más espectacular".

Novela río: Dícese de la novela o conjunto de novelas basadas en una creación social (mundo, pais, universo, galaxia, etc.) en la cual se desarrolla una historia que se plasma en varios apartados siendo cada uno de ellos vistos, vividos o contados por un personaje distinto.

Efectivamente, puede que sea un gran ejemplo de novela río. Yo sólo se que la saga Canción de Hielo y Fuego, se ha convertido en una de mis más apasionadas lecturas. Devoro cada capítulo, con su media de 900 páginas, como si fueran pipas.

No soy el lector más consumista del mundo. Es más, me considero un auténtico inculto de la literatura (tanto contemporánea como los grandes clásicos). Siempre lamento no haber aprovechado mejor el tiempo o tener una vida más para leer, ver películas o dedicarte a la vida contemplativa de obras de arte. Pero teniendo en cuenta el país y la generación que me ha tocado vivir, me doy con un canto en los dientes.

Por eso, mi opinión puede valer de poco cuando digo, que nunca he visto una descripción colectiva de personajes tan profunda y bien llevada como la de estos libros. Amas y odias a todos los personajes en este mundo gris creado por el autor George R.R. Martin (curioso lo de las dos R's, ya que le consideran el heredero de J.R.R. Tolkien en la novela fantástica).

Durante mis dos años trabajando en la biblioteca de la Carlos III estuve viendo circular el primer capítulo (Juego de Tronos) de aquí para allá, siempre con más de 15 reservas a la espalda. Así que me lo apunté como futura lectura. Fascinado por la portada en la que un hombre vestido de negro miraba hacia el cielo sentado junto a un amenazante lobo blanco, y por lo que me pude documentar después, me compré la vigésima no-se-cuantas edición del primer libro, a comienzos del verano.

Ahora estoy con el tercero, y cada día aumenta más mi predilección por la obra. Especialmente después de saber que la HBO esta ultimando una serie de televisión que tendrá tantas temporadas como libros. Fue realmente interesante ir descubriéndo el casting de la serie, e ir poniéndo cara a unos personajes que sólo has podido imaginar, para comprobar que el trabajo de la HBO promete un producto de calidad, al cuál ya me tiene acostumbrado.

La primera temporada llega en primavera de 2011, y las primeras imágenes y trailers se van dejando ver. He aquí unas muestras, 2º teaser y casting:






P.D: Aprovecho para añadir mi Twitter, que hay que estar en todas partes en todos los formatos: http://twitter.com/aluchense

jueves, 14 de octubre de 2010

LOVE or HATE?: Parecidos Razonables 2

Aún recuerdo aquellas clases de historia en las el que el mayor entretenimiento a mi alcance eran las fotos y los mapas del libro. Lo miraba todo: mapas políticos, avances territoriales, cuadros, retratos... Algunos se quedan en la memoria, con puntillita del profesor incluida, como es el caso del rey Fernando VII. Uno de esos reyes a los que la historia, incluso su propia regencia, puso en su sitio. Tiró su clamor popular, con su liberación por parte de Napoleón, a la basura derogando la Constitución de Cádiz y devolviendo el absolutismo a una nación que necesitaba un cambio drástico.

Dejándo al margen su postura de agarrarse al poder de la Corona, aún recuerdo el anecdótico apunte que nos dejó en clase nuestro profesor de Historia de España, Don Jaime; uno de esos profesores de oficio que consiguen controlar una clase sólo con la fascinación, y no con mano dura, del que tengo muy buenos recuerdos y una alta estima.

Decía, pues, que se hablaba en la Corte (pues ya se sabe que el chismorreo es deporte nacional desde hace siglos) con una dosis de burla sobre el prominente maxilar inferior del rey (según se dice, un mal de genética borbónica). Al parecer, además de poseer una expresión bobalicona al tener con frecuencia la boca abierta y babeante por el peso de su mandíbula, sufría de defectos en el habla muy próximos a los enfermos de Angiofibroma, o gangosos. Tras eso, todo el mundo se dedicó a analizar el rostro del pobre Fernando, cuyo retrato teníamos en ese ladrillaco de libro, y cuya editorial no quiero recordar.

Entonces pensé, lo cierto es que me suena a alguien que he visto. Y es que si algún día deciden hacerle una película a Fernando VII, o una de estas series cutres y casposas de Telecinco o Antena 3 (véase, con moderación, Alfonso de Borbón, Marisol, Raphael o Felipe & Leticia... Joder qué grima), que sepan que sólo hay un actor para el papel.

Posiblemente si nombro a Joaquín Climent, pocos le conozcan por su nombre. Sin embargo, su rostro será muy conocido como uno de esos tantos secundarios anónimos del cine y la televisión.

Dejemos ya a juicio de cada uno mi observación.